El enfoque por competencias, una mirada desde las aulas
INTRODUCCIÓN
Al reiniciarse las labores escolares, surgen en los y las docentes una serie de incertidumbres, malestares y cuestionamientos generados por las crecientes demandas técnico-pedagógicas de la implementación del currículo por competencias (CNEB) que el país viene ensayando desde hace treinta años; algunas voces afirman el fracaso del enfoque, por los limitados logros de aprendizaje y evaluaciones censales. Por otro lado, se observa que estas políticas educativas institucionalizadas no son entendidas por los docentes, quienes terminan diseñando estrategias de enseñanza-aprendizaje no pertinentes para el enfoque.
Sin embargo, es predominante afirmar que el enfoque por competencias es interesante y pertinente para el desarrollo educativo, pero no está funcionando adecuadamente en las aulas; ello se demostrará en la revisión de la bibliografía realizada.
Según el Ministerio de Educación, “El desarrollo de competencias nos demanda identificar con claridad cuáles son los conocimientos, capacidades y actitudes de los que deben apropiarse nuestros estudiantes para poder explicar y resolver los problemas de la realidad”, (MINEDU, 2020). Al respecto, este enfoque por competencias busca integrar, involucrar lo cognitivo, habilidades, actitudes que los estudiantes deben utilizar para afrontar desafíos en diversas situaciones de su contexto, sin embargo desde las aulas podemos observar que existe divorcio entre la integración de estas capacidades dejando de lado lo cognitivo y centrándose más en lograr el desafío; por lo tanto, no basta con saber o saber hacer, es necesario integrar estos saberes con las actitudes favorables para realizarlo, entendidas como la capacidad potencial que posee el individuo para ejecutar eficientemente un grupo de acciones similares.
Morin (2010, como se citó en Meirieu, 2019) afirma que “lo común se construye en la escuela, ya que, en nuestra sociedad republicana, la escuela no es simplemente el lugar donde cada uno aprende; es el lugar donde aprendemos juntos y, con ese aprendizaje, aprendemos a hacer sociedad” (p. 105), de ello, se corrobora que para el logro de las competencias se requiere de una participación activa de los estudiantes de forma grupal o realizar trabajos en equipo para construir el conocimiento.
No tener claras las orientaciones y
metodología a aplicar, algunas carencias de la formación docente, dispersión en
la conceptualización de competencias, y dificultades para trasladar las
competencias del perfil a las experiencias de aprendizaje, son algunos
problemas surgidos
Hoy, la formación integral por competencias constituye una tarea pedagógica histórica, que necesita del compromiso de instituciones educativas, pero fundamentalmente de los docentes para:
“Dominar y estructurar saberes integrales para las experiencias de aprendizajes significativos a lo largo de su vida, estructurar las unidades curriculares en correspondencia con las competencias del perfil de egreso, integrar en los procesos didácticos conocimientos disciplinares e interdisciplinares efectivos, creativos e innovadores tomando en cuenta el contexto y los intereses propios del estudiante” (Casanova et al., 2018)
Meirieu (2019) manifiesta que no se trata de entender la competencia como un conjunto de saber-hacer y una serie de ejercicios mecánicos, sino que debe referirse a la capacidad de crear situaciones generadoras de sentido que articulan estrechamente el descubrimiento y la formalización, es decir, que hagan referencia a la capacidad de pensar, comprender y transferirlo a otros contextos.
“No podemos desestimar sin más, la hipótesis inversa según la cual el enfoque por competencias favorecería los aprendizajes y el éxito escolar de los alumnos actualmente más desprovistos o desfavorecidos” (Perrenoud, 2009, p.46), algunos maestros sostienen que las expectativas sobre la aplicación del enfoque por competencias se han ido desvaneciendo con el mal actuar sistemático de los estudiantes. Contrapropuesta desempeñada en los colegios privados donde se prepara para la universidad, facilitando temas y áreas comprendidos en los exámenes de admisión y cursos generales, quedando así evidenciada la disparidad del programa que se imparte en los liceos privados tanto en los públicos que solo trae desigualdad y discriminación.
“El valor del conocimiento radica en el uso que hace del mismo, por tanto, las escuelas con esta perspectiva deben replantear los programas educativos desde el desarrollo de competencias y de su aplicación a situaciones de la vida real, a partir de enfoques centrados en el aprendizaje en donde el estudiante le encuentren sentido a las actividades de aprendizaje” (Andrade Cázares, 2008, p.56), lamentablemente, muchos docentes no integran los conocimientos con la práctica, por lo que los estudiantes no le encuentran sentido a los aprendizajes recibidos, ya que, no arriban en un producto, en un aprendizaje experimental y significativo.
CONCLUSIÓN
- El enfoque por competencias en la educación, viene mostrando varios desaciertos, no obstante, su concepción del ser humano desde la integralidad y complejidad de sus dimensiones, en interacción permanente con el contexto, anima a buscar soluciones para que su optimización contribuya al desarrollo del país.
- El enfoque por competencias, no tendrá efecto sino existe un compromiso del docente en el manejo metodológico que debe estar en función al tipo de estudiante y sus características.
- No podemos retroceder al enfoque conductista; la atención y satisfacción de las necesidades y demandas de niños, adolescentes y jóvenes, que exige la sociedad; no se debe reducir al consumo de conocimientos, sino ser capaces de producirlos y aplicarlos en sus contextos y en la solución de los problemas que limitan el desarrollo sostenible del país.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
- Andrade Cázares, R. (2008). El enfoque por competencias en educación. Ide@s CONCYTEG, 58.
- Casanova Romero, Ilya; Canquiz Rincón, Liliana; Paredes Chacín, Itala; Inciarte Gonzáles, Alicia. (2018). Visión general del enfoque por competencias en latinoamérica. Revista de Ciencias Sociale. Vol. XXIV, No. 4, Octubre - Diciembre 2018,, 114-125.
- Meirieu, P. (2019). Riquezas y límites del enfoque por “competencias” del ejercicio de la profesión docente hoy . Pedagogía y Saberes No. 50, 105.
- MINEDU. (25 de abril de 2020). R.V. N° 00093-2020-MINEDU. Orientaciones pedagógicas para el servicio educativo de Educación Básica durante el 2020. Lima, Lima, Perú: El Peruano.
- Perrenoud, P. (2009). Enfoque por competencias ¿una respuesta al fracaso escolar? . Pedagogía social, 46.
- Mg. Huallpa Quispe, Mario Gilberto
- Mg. Cerezo Choque, Amelia Maritza
- Mg. Mendoza Mendoza, Haydé
- Mg. Zevallos Peñaloza, Noemí Ruth
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